Se callan las calles
se interrumpen los silencios a la espera de otro pensamiento
es frágil la memoria guerrera
hay que sacudirla más de vez en cuando
y no a la espera
de esperanzas y quimeras
sometidas a la eterna duda
qué separa, el cartón del banco
un colchón al que caer cuando disparas otra vida
y ya quedan menos
Es un tiento a ciegas
buscando el mismo asiento de siempre
ahora pequeño
una maleta en el pasillo
que no tenga ruedas que giren hacia atrás
Es eterno el sueño del pescado
ocupa lo que cede la memoria
por su boca muere
como los insultos
como las mentiras
como los cojones
Un suelo en cualquier parte
una excusa intratable
un libro o un recuerdo que guardar
un paisaje que aguante
las horas del divagar
alcohólicas conversaciones
con los designios
seguros y cobardes
Pensemos
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario