lunes, 13 de diciembre de 2010

Por el pasado

Asustado,
esperando lo nunca encontrado.
Buscando mi sonrisa
con olor a hierba,
necesitado
de esa mierda de luz entre las tinieblas.

No conozco el fin de lo acabado
ahora apenas me queda pasado
ya lo he olvidado.
Absurdo anhelo de mi estado de ánimo,
placer en lo preparado
futuro siempre señalado.
Creo que lo he encontrado.

Ruido de palabras
nunca me gustaron las enseñanzas.
Ahora me escondo
pero nunca cambió nada.
Si te digo la verdad
fuiste el único que contemplaba la esperanza.

Me quedaré aquí sentado
siempre me gustaron los amaneceres,
quizás porque siempre quise pensar
que nada podía ser igual
que la luna había borrado todos los atardeceres.
Que nunca conociste
a ese vagabundo de sueño triste
de lágrimas de soledad
que caminaba para volar.
Una dosis más
necesito conocer la felicidad.

El camino siempre fue esperado
quité las piedras de mis sueños
pocas veces me he tropezado
pocas veces he soñado.
Caminando cabizbajo
con su dedo señalando
casi he acabado
necesito mi sonrisa de trapo.

Todo está decidido,
voy a volar contigo
voy a mirar al cielo
porque nunca tuve destino.

Voy a buscar mi sueño
a cambiar la mirada de niño perdido.
Voy a gritar
¡he salido!
Nunca estuve tan borracho
de correr a ciegas
por el silencio de las calles
por el muro de la estupidez

lunes, 6 de diciembre de 2010

Frustración

¿Pensaste en reciclar comprando lo que menos envoltorio lleva? ¿Decidiste olvidarte del coche salvo para casos imprescindibles? ¿Aguantaste la ropa que tenías, sin comprarte nada nuevo? ¿Compraste la fruta y verdura de temporada? ¿Favoreciste al productor local? ¿Te revelaste contra las multinacionales? ¿Has visto muchos animales salvajes? ¿Te has parado a mirar las estrellas? ¿Te cagas en agua potable? ¿Sigues pidiéndole a los reyes? ¿Tiras basura al suelo? ¿Y colillas? ¿Ves más de una hora la televisión? ¿Prefieres poner la calefacción a ponerte un jersey? ¿Prefieres vivir más de noche que de día? ¿Te has parado a pensar que todo lo que haces no lo haces para vivir?

Y que me digan a mí que todo va a cambiar. Que con un pequeño esfuerzo volveremos poco a poco a conciliarnos con el planeta. El problema no está en el estado avanzado del cambio climático, está en la mentalidad. Ni aunque estuviéramos en el clímax de todos los ecosistemas del planeta esto cambiaría. Llegaríamos al mismo punto, sólo que unos años más tarde. No creo que el que lo tenga todo quiera renunciar a ello ni el que no tenga nada no quiera llegar a tenerlo todo. Somos escoria. Imagínate.

Los científicos pasan el día investigando. Que si la reproducción de esta especie o la de esta otra, cómo se relacionan entre ellas, qué importancia tiene en relación con otros animales, que productividad produce en las plantas, tan básicas en el ciclo de todo lo que tenemos entre manos. En un futuro, no muy lejano, sólo será carne de biblioteca. Eruditos, mundos fantásticos, dragones y mazmorras. Todo ese poco dinero que se gastan los que lo tienen, es una migaja en los dientes de un perro. Es para mantener ocupada a una parte de la gente que piensa. Como un gato con su bola de hilo, un perro con su hueso. Esto no tiene solución ni la quiere tener. Somos parte de un negocio en el que nadie nos ha preguntado si queríamos entrar, aunque no nos supone una carga muy pesada.

¿Pesimista?
Llámalo como quieras. El nombre que le pongas no va a cambiar las cosas. Sal a la calle y dime que no huele a rancio. Que las ciudades son cuna de la ilustración y lo que las rodea un mundo salvaje fruto de la evolución. Abre la puerta de tu casa y corre a pelearte en ese mundo de ratas. De día, de noche. Huele su miedo, hazte el fuerte, comete al cobarde, busca tu ejército, haz que te crean, miente y sangra odio a cada paso, hazte ciudadano del mundo globalizado, hazte europeo.

lunes, 29 de noviembre de 2010

Amor por vestibular

Durante la endodoncia,

cuando el joven e imberbe
ayudante higienista
le pasó la servilleta verde
por la mejilla no anestesiada
secándole con suavidad
las salpicaduras,

recostada 45 grados
sobre su pasado y
deslizándose lentamente
hacia la nada,

fue consciente la vieja
de cuanto tiempo llevaba ya
sin recibir una sola caricia.

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Si la muerte se los hubiera
llevado a la par por aquel entonces,
no hubiera hecho falta ahora
que ningún sutil verdugo de bata blanca
le reconstruyese a ella la sonrisa...

MELANCOLÍA

La china rubia de color marrón,
de africano naufragio de patera,
ne parle pas francés y no se entera
que por ella me brama el corazón.

Su calor y mi pena, su manera
de adentrar en mi mundo su razón
rompiéndome en dos el caparazón,
dejando mi alma al alba bailar fuera.

Mi china rubia, concierto de espina
que en mi garganta hiel de Sol me ardía.
China rubia que mis ojos achina

besa mi rima, ámame todo el día.
Zumo de aceite, corteza de quina
destrózame ya esta melancolía.

domingo, 28 de noviembre de 2010

Se creen que somos tontos

"Busca la felicidad de los demás y encontrarás la tuya".

¿Me tomas el pelo?, ¿qué falacia es esa?.

Intentan decirme que averigüe como es la gente para encontrar mi felicidad. No necesito ningún perro guía y menos con forma de persona.
Ya hago bastante con buscar la mía por mi cuenta. De toda la gente que puedo conocer, aunque nunca haya hablado con ella, menos del uno por ciento puede aportarme algo. De qué me sirve indagar en una página de Internet para buscar los sueños y la felicidad de un atajo de niñatos.

Ese gran eslogan acaba de escupirme desde la televisión. Una marca no muy conocida, cocacola o algo así, me ofrece esta mierda de solución. Un "no te preocupes por nada esto se arregla así: se feliz, disfruta y aprovecha la vida gramo a gramo". ¡Y una polla! Que se jodan ellos y todos los que sean como ellos.

Estoy hasta los cojones de soluciones maravillosas que no llegan a nada. Absurdas. Mentiras, unas detrás de otras. Demasiadas sonrisas de la gente que nos está hundiendo. Todo soluciones nefastas y sonrisa victoriosa. Los odio. A todos. No se salva ninguno. ¿Y esto es la democracia? Yo me bajo de este puto tren.

Estoy cansado de tanta mierda. Nadie dice nada inteligente. Dejar la radio, la tele, el periódico, Internet... ¿Dependo de ello? Si hiciera lo que quisiera seguramente no. Ahora...ahora estoy jodido.

Me gustaría tanto pegar hostias merecidas. Siempre se ha dicho que una a tiempo hace mucho bien. Hay demasiados bufones en este país, no tuvieron su cachete. ¡Que me contraten para ello! Lo haré bien a gusto, ganaré dinero, tendré tiempo para ser feliz y buscar la felicidad de la gente.

¡Menudos gilipollas!

sábado, 13 de noviembre de 2010

Migraña

¡Quién te manda meterte en mis versos!

No
quiero oirte,
escribiré silencios...

y saldré volando
bajo tierra, tosco.

Laberinto de poemas
para no entender
que puedo matarte de un suspiro.

miércoles, 10 de noviembre de 2010

Camino equivocado

Ayer tomé una decisión. Una patada a los sueños para colocarlos en su sitio. Una visión más real, más racional, menos quimérica. Sin apartar del todo la visión poética de la vida. La persecución de los sueños es un camino con etapas. A veces parece inalcanzable, otras, si embargo, parece que lo tienes en las manos. Un acoso y derribo constante.

Los sueños deben adquirir una forma real o acaban por desquiciar. Deben ser posibles, deben ser luchados. Sudados y llorados. En un esfuerzo real. Una satisfacción personal. Los sueños no pueden alimentarse del vacío. Las reglas no serían justas.

Abandono esta batalla. La guerra debe continuar. No me olvidaré de por qué perdí, como cedí ante los pasos de la cruda realidad. Ahora, abatido y extrañamente contento, parece que sale el Sol. Quizás sólo sea mi sonrisa. Cargada de vejez y sabiduría, pensada en la venganza.

Me desperté temprano. Me abandoné a un rinconcito de la isla. No me gustó lo que decían mis escritos que debía gustarme. Soñé dentro de mi sueño.

Todo aquello que interpreté como cierto, no lo era. ¿Y por qué no? Siendo tan parecido a lo que una y otra vez aparece en mis pensamientos. Y ahora que es real, sé que no es eso. Por eso esta batalla está perdida. Luchaba contra un enemigo equivocado.

Es hora de organizar las ideas. Cada cosa a su sitio y los sueños que me sigan enseñando. Alguna vez descubriré el camino.

Ato mis zapatillas, me miro al espejo, hoy no iré con sombrero. Ese taxi que lleva días esperándome hará su carrera.

Me quedo con lo aprendido. Valiosa lección para llevarme a la cama. No es tan complicado equivocarse y es satisfactorio saber que así era. Coger el bus y cambiarse de parada. La mochila la tengo cargada. Con alguno de los sueños encontraré la siguiente pieza de mi todavía incompleta cara.

domingo, 17 de octubre de 2010

A veces, el título es lo de menos

Pese a que las copas siguen aumentando, no consigo ni siquiera nublar la vista, llegar al punto de inflexión. Mientras, me recuerdo en épocas pasadas, vividas, agotadas. Todo lo que sea girar el cuello me produce vértigo, sueño, ensoñación. Dueño de un futuro inexistente, caótico, inteligente.

Las calles de Amsterdam me recuerdan a ese mi sino. Soy una gran ficha de ajedrez, en una bonita acera. El suelo apoya mi camino, sólo tengo que encontrar las huellas de mi destino.

Vengo de un viaje incierto. Raro y absolutamente genial. Sólo y con buena compañía. Salir del todo y oler un aire diferente, una tribu diferente. Vengo conmocionado y pensativo. Estoy absorto y completamente parado.

Abofeteada la imaginación, marginada la lectura, pisoteada la música. Vivo con la intensa mirada de mis propios ojos que me acechan desde el hoy para vigilar mi pasado. Soy una sombra errante. Oscura, divagante.

¿Dónde estarán esos sueños que tan cercanos parecen? Son recurrentes y tangibles. ¿Cómo se pueden alcanzar?

viernes, 15 de octubre de 2010

martes, 5 de octubre de 2010

La herencia del hombre blanco

Es un atardecer en la vieja y fría Alaska. El bar está lleno, como siempre. Mezcla de humo, tabaco y muchas historias.

- Chris: ¡Guauu! Hola Leonard, ¡coge un taco!.
¿Has oído este?
Un caballo va a la consulta de un médico y el doctor le dice: ¿Oye, a qué viene esa cara larga?

- Leonard (Chamán): He fracasado Chris. No hallo el inconsciente colectivo de los blancos.

- Chris: Yo no me sentiría mal con eso. La cultura occidental, en realidad, no ha llevado la batuta del folclore y la mitología, la llegada del cristianismo lo desbarató todo y luego el evangelio se puso número uno en las listas y sobró todo lo demás.

- Leonard: Esos chistes son interesantes en un concepto antropológico supongo. Pero la mayoría son para estudiantes de secundaria.
Casi siempre hay un incidente donde está implicado un roedor o algo de la familia de los arácnidos. Luego, la víctima de este incidente reacciona de forma negativa: se pone histérica, alucina, monta en cólera, acabando en la locura o en litigio.

- Chris: Si, no hay mucho que te sirva ahí. ¿No?

- Leonard: No puedo encontrar ninguna propiedad curativa en esas fábulas. A los blancos no parece importarles nada usar la mitología como fuente de curación. De hecho, sólo parecen querer lograr que el otro se sienta peor. Así que, abandono el proyecto.

- Chris: Oye Leonard, no creo que debas hacer eso, quiero decir, debe haber algo que se pueda aprender de esto, puede, puede que sólo sea indicativo de lo amenazados que nos sentimos en los albores de la revolución industrial.

- Leonard: ¿Cómo es eso?

- Chris: Pues, ya no es lo del reloj y el relojero, o sea, ya se cayó todo de la línea de montaje y nos sentimos desconcertados por el anonimato de nuestras posesiones: ¡oye!, ¿de donde salió eso?, ¿quién es ese tipo?, ¿en quién voy a confiar? O sea, la producción en serie dio lugar al capitalismo pero debilitó al individuo que, a su vez, mató a Dios y nosotros como sociedad hemos llenado el vacío con miedo y paranoia.

- Leonard: ¿Cómo explica el nacimiento del capitalismo?, ¿el cuento de la joven en el utilitario?

- Chris: Ah! Sí correcto. El cine al aire libre, el afrodisiaco, la palanca de cambios,...
No lo se hermano, ahí no te puedo ayudar.


Diálogo sacado de la serie: "Northern Exposure".

miércoles, 29 de septiembre de 2010

"Mercao"

Cebollas nuevas aun entalladas,
jureles, aceitunas gazpachas,
zurrapa roja casera,
carabineros, doradas,
jamón serrano de bodega,
pargos, rodaballos, atunes,
descuentos a restaurantes y
ventas al por mayor,
o avíos para el puchero,
y huevos para la cena.

Espárragos tiernos, manojos,
uvas de moscatel en racimo,
conejo entero, queso de oveja,
ternera de babilla para estofado,
aros de calamar congelados,
gitanas menudas en la puerta
vendiendo almejas, navajas y
pesca furtiva en barreños verdes.

Melocotones en temporada,
cerezas pasadas de moda,
fideos finos, almendras blancas,
lubinas muertas de frio,
cigalas, langostas al mejor postor,
vinagre de jerez, vino usted tarde
no quedan ya barras de viena
llévese una piña campera,
le regalo dos molletes integrales.

Café, té moruno, hierbabuena,
comino en polvo, romero en el aire,
guindillas cabronas, encurtidos picantes,
carrillada ibérica, melones de huerta,
una naranja que se da a la fuga
rodando pasillo abajo, abriendo camino
entre amas de casa, padres divorciados,
básculas tramposas que inventan gramos
y tenderos que a veces mienten al sonreír.

Entre tanto colorido, bacanal de aromas,
sus manos húmedas, su tez morena,
el moño recogido en un imposible,
no más de veinticinco años, seguro,
y el sudor resbalándole por el pecho,
los labios carnosos, su padre vigilando
la mirada juguetona de mi reina
de las carniceras tiernas del mercado,
mientras me corta en finos solomillos
un corazón que hoy esta de oferta.

martes, 28 de septiembre de 2010

ANDALUCES POR EL MUNDO

¿Dónde estás Sangre? En el Sur
¿Dónde ilusión de vida? En el Sur
¿Dónde mirada furtiva,
sonrisa lasciva,
Amor de una vida en una noche
Hermano cabrón, hijo de puta,
hachis y cerveza, tos y eructo,
plaza y madera
diálogo
noche eterna

martes, 14 de septiembre de 2010

Diferencias y causalidades

Los dos asuntos que más
me diferencian del resto
de la gente
son que,

yo no creo en la
especie humana

y que prefiero
las última y primera
rebanadas
del pan bimbo;

y aunque

a la hora de la verdad
mis actos sean solo
consecuentes
al segundo respecto,

y tan paradójicamente
contradictorios
en la primera cuestión,

me enorgullezco de ello.

jueves, 5 de agosto de 2010

Acabando el día

Y parece mentira que los días estén llenos de palabras, que las noches no sean sino un resumen de todo lo inacabado.

No es posible, y fue ayer, que tantas cosas hayan quedado en nada. Que de sueños e ilusiones también están llenos los cajeros, por la noche, en invierno, cuando hace frío. Que los mismos cartones de vino no tienen menos que cualquier on the rocks, cualquier cerveza, cualquier bar.

De la noche a la mañana no crecen ni las plantas y nosotros queremos cambiar el mundo. Las sábanas cobijan al que puede pero los sueños nos trastornan a todos. ¿Nos enseñan? No lo sé, cada mañana me levanto igual. Si está aprendido, que vayan a buscarlo.

No soy socio de la queja solícita, no hago amistades porque sí. Me importa un comino la fórmula exacta porque sé que no lo es para mí.

Silencio, nubes, oscuridad. Nadie quiere saber nada. Sólo el sucio motor, incansable, noche tras noche, día tras día, no para de rugir. Ellos se van y yo sigo barriendo sus balcones, olvidadando sus caras. Ellos se van y yo sólo quiero reventar de una patada sus paredes y poder ver el mar.

sábado, 17 de julio de 2010

Leyendo en voz alta II

...

- Asombroso, Abdul.
- Me caerán buenas propinas: ya sabes como son los franceses...
- ¿Cómo son, Abdul?
- Presuntuosos... Y un presuntuoso siempre afloja el bolsillo cuando se le cultiva el ego.

...

"Los caminos perdidos de África". Javier Reverte

sábado, 26 de junio de 2010

No debo ver la tele

No hay nada pero que el agobio y la depresión del rico. Influidos por esta debacle capitalista, se aferran a esta ideología. Ellos ganan menos y cuando todo el mundo está perdiendo, ellos se hacen ricos a un ritmo más lento. Acostumbrados a vivir pisando cabezas, gastando, teniendo, sobrando. Una vida rápida y sangrienta. Hinchándosele el orgullo a cada paso, a cada bocanada de aire.

Ahora que el falso vivir de la gente ha dejado de ser un bien común, ahora que los castillos en el aire son casas en ruinas, ahora que toda la mentira ha reventado. Estaba vacía. Una enorme bola mantenida por sueños fanáticos y egoístas, se ha vaciado. Estaba vacía. Sólo había silencio.

Y no es que sea una confabulación mía. Es que la televisión hace los mismos anuncios consumistas que antes hacía, sólo que la forma del mensaje ha cambiado: "compra este coche y se más poderoso", "compra este coche y se más ecológico". Sólo quieren que compres un coche. Lo demás les da igual.

Con todo lo que tienen pueden seguir vendiendo coches y mintiendo. Ahora ponen ellos el dinero. Todavía les sobra. La triste realidad es que el capitalismo es otra dictadura. Es otra forma de esclavizar, y como todas, acaricia a unos pocos y machaca a la mayoría.

Que queda de la inteligencia. Que queda del razonamiento. ¿Dónde vamos a llegar con esta locura? ¡Qué cojones tiene que pasar para pensar en el bien común! ¿Quién pensó en la diversidad como un intento fallido?

Todavía quedan rincones y gente. Todavía queda uno mismo. ¡Que se sienten en un banco! ¡Que pierdan la vista! ¡Que se pongan a pensar!

sábado, 8 de mayo de 2010

Rasga la mano de mi mediocridad
La tela infernal de mi vergüenza
Y grito, hasta que mis piernas salen
Por mi gartanta, ahogada.

Vuelto, como un calcetín

Frente al espejo, me observo

... lo sospechaba, estoy vacío

viernes, 23 de abril de 2010

Cadena de favores

A veces
bien sabes que el mundo es una mierda
que por mucho que luches
eres hijo de una borrachera.

Ojalá existiera esa frase que cambiase el mundo
ese hacer sin preguntar por qué
esa sonrisa sin haberla buscado
ese favor para el que nunca estamos preparados.

Quizás fuera posible haberlo encontrado
que alguien lo haya escuchado
que sea una forma de pensar
y no una carga por todos tus pecados.

Sería bonito que los pensamientos
fueran acariciados por el viento
que no sonaran a destino cansado
que no fueran perdidos en la memoria de los ancianos.

La utopía del niño abandonado
del sueño olvidado
de un hippy drogado.
En su despacho ya no huele a pasado
¿dónde dejaste el corazón?
donde ya nunca te ha molestado.

Soy vagabundo
estoy cansado
tus ojos me han recordado.
Miles de velas encenderé
con once años ya te han quemado
fuiste para no volver
es lo que menos te ha importado.

Con un chute me has pillado
pero ya tuve mi última cena.
Con lágrimas en los ojos me has dejado
nada ha valido la pena.

El mundo es una mierda
ya lo has intentado
tu corazón merecía la pena
lástima que lo hayan machacado.

Tu vida tenía mucho significado
ese hijo de puta te la ha quitado.
Suerte que no hayas acabado
te habría decepcionado.

martes, 30 de marzo de 2010

Confesiones al techo blanco

Con el hábito y la soga puesta. Condenado a mirarme en la tele. Brumas, ahogos, deseos, impaciencia, olvido. Todo lo que concierne con el desastre. La mezcla de sensaciones. Aprobaciones y refutaciones. Todo da vueltas una y otra vez. La pena sustituye a la alegría, la alegría es un bebedizo para la pena. Todo el odio y el amor juntado en un mismo momento. En un mal momento.

Los intereses capitalistas, que reniegan de la salud, nos manejan cual fichas de monopoly, como calderilla en manos llenas, en una mano perdida, en un póker sellado, a cortinas bajadas. El macho dominante ya no es el más fuerte físicamente. Ya no se lleva el gato al agua el que parte la boca, sino el que la sella. No gana el que derrumba a su contrincante, sino el caído con la apuesta a su favor. Ya no queda honradez y los putos chinos están reventando el pequeño comercio. Nunca cierran y al final acabas comprando allí.

Me llama la luna, tumbado en mi cama. Mañana será mañana. El sol será quien me lo diga.

sábado, 27 de marzo de 2010

Leyendo en voz alta

...

- No, no es en absoluto debido a eso -contestó Porfiri-. Lo que ocurre es que en el artículo de este señor, todas las personas están en cierto modo divididas en "ordinarias" y "extraordinarias". Las ordinarias deben vivir en la obediencia y no tienen el derecho de transgredir la ley porque, ya ven ustedes, son ordinarias. Pero las extraordinarias si tienen el derecho de cometer todo género de delitos y transgresiones de la ley, sólo por el hecho de ser extraordinarias. Si no me equivoco, eso es lo que dice, ¿verdad?

Raskólnikov sonrió de nuevo. Enseguida comprendió de lo que se trataba y hasta dónde querían conducirle. Recordaba muy bien su artículo. Optó por aceptar el reto.

- Eso no es exactamente lo que digo - empezó con sencillez y modestia-, aunque confieso que lo ha expuesto usted casi correctamente o incluso, si lo desea, con plena corrección...-parecía como si le resultara agradable admitir la plena corrección de la interpretación-. Con la única diferencia que yo no sostengo en absoluto que las personas extraordinarias deban irremisiblemente y tengan la obligación de cometer siempre todo género de desmanes, como usted afirma. Incluso opino que un artículo así no habría podido publicarse. Yo aludía simplemente a que la persona "extraordinaria" tiene el derecho... o sea, no un derecho oficial, sino un derecho propio, de saltar por encima de ciertos obstáculos, y aun eso tan sólo en el caso de que así lo exija la realización de una idea suya, en ocasiones salvadora, quizá, para toda la humanidad. Dice usted que mi artículo no está claro. Pues bien, en la medida de mis posibilidades, estoy dispuesto a aclararle todo lo que desee. Es posible que no ande equivocado al suponer que así es. Permítame. A mi entender, si los descubrimientos de Kepler o de Newton, por los motivos que fueran, no hubieran podido ser conocidos, sino a costa del sacrificio de una persona... o de diez, o de ciento, de cuantas usted quiera poner... que fueran un estorbo para esos descubrimientos o que se alzaran como un obstáculo en su camino, Newton habría tenido el derecho, incluso la obligación, de eliminar a esas diez o a esas cien personas para hacer llegar sus descubrimientos a la humanidad entera. Lo cual no significa en modo alguno que Newton tuviera el derecho de matar a diestro y siniestro a quien quisiera o de robar a diario en el mercado. Hay más: recuerdo haber expuesto luego en mi artículo que todos... por ejemplo, los legisladores y los rectores de la humanidad, empezando por los más antiguos y siguiendo por los Licurgos, los Solones, los Mahomas, los Napoleones y demás..., todos sin excepción, fueron delincuentes aunque sólo sea por el hecho de que, al promulgar una ley nueva, violaban la antigua venerada por la sociedad y legada por los padres y, desde luego, no se detenían ante la efusión de sangre, si es que la sangre, a menudo totalmente inocente y derramada con valor por la ley antigua, podía serles útil. Lo notable es que la mayor parte de estos bienhechores y rectores de la humanidad son los que más sangre han hecho correr. En una palabra, expongo que todos aquellos que, sin alcanzar la grandeza, descuellan un poco, que son capaces de decir algo medianamente nuevo, han de ser forzosamente delincuentes por naturaleza propia... en mayor o menor grado, como es lógico. De lo contrario, es difícil descollar y habrían de quedarse en la mediocridad, cosa que no pueden admitir y que, en mi opinión y también debido a su naturaleza propia, tienen incluso la obligación de no admitir...

"Crimen y castigo". Fiódor Dostoievski

jueves, 25 de marzo de 2010

Un gran día

Veinticinco de marzo de dos mil diez. Hoy es un gran día que por siempre quedará marcado en el calendario de mi memoria. Hoy he salido triunfante en la eterna batalla que cada ser mantiene con sus propios temores, o al menos con uno de ellos.
Temores, inseguridades… se presentan en tu vida de improvisto, sin avisar. Puede ser que un pequeño accidente en el jardín derive en una aracnofobia. Hay gente que, ante una alopecia galopante, intenta (sin mucho éxito por lo general) cubrir la vergüenza de su desnudez con un ridículo bisoñé o el castizo peinado en cortinilla. Otros sienten pavor ante la idea de hablar en público. Otros, miedo a los enfrentamientos. Y, por lo general, todos morimos con algún temor inconsciente por vencer.
Pero yo puedo tachar uno de mi lista ¡ja!
¿Conocéis esa sensación de miedo que te recorre el cuerpo mientras te repites “esto me va salir muy caro”? Quien conoce sus temores y se enfrenta a alguno de ellos, lo sabe. Yo no paraba de repetírmelo una y otra vez mientras avanzaba por el pasillo hacia su despacho –esto me va a salir muy caro, esto me va a salir muy caro... En un par de ocasiones tuve la tentación de dar la vuelta y retroceder sobre mis pasos. Pero no, esta vez era la buena... Y esa cara. Ya había visto esa cara en varias ocasiones: pálida, imperturbable pero sonriente, segura de ganarme todas las partidas. Aunque sabía perfectamente lo que me esperaba al otro lado de la puerta, mi cuerpo se movía como guiado por esa frágil inercia que balancea la hoja mientras cae hacia un destino incierto. Afronto la maldita puerta. Mi mano temblorosa la descorre y ahí está él: pálido, sonriente e imperturbable.

-Creí que no volvería a verte por aquí, chaval. Pero veo que tienes cojones.

Mi corazón a mil, como el motor de un fórmula uno. Respiré hondo, como si fuera la última vez que lo hiciera en mi vida, y las palabras brotaron de mi boca sin control:

-Esta vez soy yo quien te va a joder a ti-. Y cerré con un sonoro portazo.

Tras veinte minutos abandoné aquel lugar con la seguridad de que mi vida había cambiado por completo. Nada volvería a ser lo mismo. Por fin he conseguido cagar en los baños de la facultad.

lunes, 15 de marzo de 2010

Arriba en el aire

Esta es la historia de un hombre sin pasado, cuyo recuerdo viaja en la primera clase de cualquier avión, que se desliza entre tarjetas business, con derecho a no guardar la cola, a no sacar la billetera. Cuanto más lento caminas más rápido pasa la vida.

La apariencia te hace duro. Los "dinosaurios" de los negocios perdieron dinero con tanta falsedad, es hora de despedir personas honradas. Su valentía les impide dar la cara, pegar la patada. Este es tu negocio. Llegas, engañas y te vas. Siempre sonriente. Tu vida consiste en hacer creer que cualquier otra vida puede ser mejor, cualquier otra. Nadie te conoce, no tienes lugar.

Acostumbrado a vivir solo, a sentir solo. Acostumbrado a viajar solo. Los hoteles se convierten en tu casa. Cada nueva ciudad es una razón para vivir. Nunca en el mismo sitio. Nunca más de una semana. Tu familia se ha convertido en esa absurda unión que alguien ha querido conservar. Te quieren pedir más, tú no sabes dar nada más.

Lo mismo le pasó al diablo. Vino de malo y conoció lo bueno. Creías que podías controlar los acontecimientos. Una vez que ves y te hacen ver ya no quieres cerrar los ojos. Todo es bueno y maravilloso. Ya no crees en lo de antes. Tanta gente que esperaba tu maleta. Llena de cosas materiales que puedes quemar. Llena de gente que te rodea y que pesa demasiado para tener que llevarla contigo. Todo eso ha quedado en nada. Alguien ha silbado tu canción favorita, ya toda esa mierda no la necesitas.

Haces feliz a quien no te esperaba. Te conviertes en el hermano mayor que todos anhelaban. Quieres ser el marido de quien te acompaña. Os creías iguales. Te has quitado la careta demasiado pronto.

Quisiste triunfar de Don Juan. Aparecer en su casa. Nadie te esperaba. Tu gran final feliz acaba arrebatado por una familia que tu no formaste, por un mundo que no imaginaste. Con unos hijos chillones, grandes. Llegaste tarde. Te usó a su antojo, se divirtió. La palabra de una mujer no cambia hasta que no pronuncie una diferente.

Llegas al aeropuerto, miras tu vuelo. Ya estás en lo de siempre. Aquí nadie te vence. Estás tu solo. Es la única manera de ser fuerte, sobreponerse, sobrevivir. Viajando rápido, viviendo lento.

Réquiem por un perro

Esto es parte de un adiós resignado, un susurro de impotencia. Aún recuerdo aquellas lágrimas que con tu silencio acompañaste. Quizás la única a quien podía contar y compartir la rabia del olvido. Cuántas veces he pasado por tu lado y no te he tocado, sólo hablado. Cuantas veces me he acercado y nuestras miradas, en dos mundos tan diferentes, se han entendido.

Me ha faltado tiempo para todo, tantos años que ahora han quedado en nada. ¿Por qué tuvo que pasarte a ti? Ya no creo en el tiempo estipulado, ya no creo en la muerte por vejez.
Se me llena la boca de lágrimas. Siento tu rincón vacío. Tu plato de comida lleno. Te busco cuando llego y te pierdo cuando pienso.

No hace mucho te disfruté en el otoño, mi lectura incesante se perdía en tus quehaceres. Nunca salvo en ti aprendí de la libertad.
Te quería mucho, te quería demasiado. Al viejo has destrozado. Maldita muerte inoportuna.

Me quedaré con tu nobleza. Me quedaré por llenarme el corazón en cada regreso. Me quedaré porque nunca me olvidaste. Me quedaré porque tu amistad fue insuperable. Te llenaré.

sábado, 6 de marzo de 2010

Cuando nada vale nada

Y sigo, desde la lejanía, los acontecimientos que suceden en la tierra lejana. Húmeda, por las incesantes lluvias que nos recuerdan que el invierno todavía tiene algo que decir. Hace tiempo que se nos muestran las consecuencias de la estupidez, de la decepcionante separación de nuestra naturaleza.
Y aquí, el el rincón de la luz y el frío, mientras llevo mi "shauní", espero a que las palabras y el humo me lleven a decir algo. Las persianas ya cerradas, las vistas del hotel quedan censuradas. Llevo todo el día viendo los mismos balcones, vacíos, expectantes, deseosos de que llegue el verano. Sol, agua, chicas,..., los hijos de puta me van a joder la tranquilidad. Borrachos que se mearan en mi puerta y tan a gusto vendrán a decirme que all inclusive es lo único que conocen cuando salen de su casa, cuando dejan de ser personas cívicas y falsas.

Hoy me he arruinado haciendo planes imposibles. Indeciso y cobarde. ¿Qué es lo que quiero? Ya no basta con soñar cuando otros lo hacen, ya no basta con meterme en su piel, caminar y estudiar, inmerso en un mundo de satisfacción. Todo eso no existe y como tal, debe desaparecer. Ganarse la satisfacción personal, sobreviviendo, cueste lo que cueste, caiga quien caiga.

Me importa un carajo que llueva o haga sol, que el frío me congele los huesos o que el maldito medio día me queme las venas. Me importa ya muy poco que mientras otros reman yo me quede en la orilla, viéndolas venir.

Hoy me voy del mundo, mañana volveré. Que se jodan buenos y malos. Que no existe otra cosa que las miserias de la gente, disfrazadas de buenas palabras. ¡Malditos mezquinos hijos de puta!
Aún estamos en el alba y el calendario pone a su antojo otro día, los relojes marcan otra hora y sigo escribiendo puñetazos en el aire.

domingo, 28 de febrero de 2010

Todavía recuerdo

Y no me importa nada. Quedarme soñando con la vista puesta en el atardecer, en la playa, en las rocas, en los baños. Calmar mi sed de revancha. Hacer un paréntesis, tan grande, que la simple vista de lo inalcanzable, me hagan olvidar preocupaciones.

Tan cerca de la gente. Siempre aglutinados bajo el suelo de asfalto. Siempre con obligaciones y fracasos. Doy la espalda a todo eso. Hoy no me interesa.
Si me quieren acuchillar por la espalda, ¡aquí me tienen!

Hoy no voy a rendir cuentas con nadie. Tengo ante mí un pasillo de rocas, desafiando las olas. Me señalan un lugar, alejado de mi tierra. La misma que siempre acoge mi regreso, que me tiende una cerveza, que me lleva de bares. La misma que me devora y arrastra. La misma que me da estos rincones.

Todavía recuerdo...

miércoles, 24 de febrero de 2010

¡CLARO QUE PUEDO!

De la métrica reírme

De los versos renegar

Olvidar la norma firme

de las sílabas contar

¡Mierda!… me ha vuelto a pasar

sábado, 20 de febrero de 2010

Lisboa

(A falta de musas y musarañas transcribo en esta pizarra algo que encontré el otro día arrugado en un cajón. Agosto o Septiembre del 2008 y esa sensación eterna del "parece que fue ayer...")


Aquí en la ciudad de las siete colinas
huele a traqueteos de tranvías,
a cristaleras rotas, a calles pedregosas...
mientras los niños juegan al fútbol
pateando pelotas e ilusiones
en las plazoletas del barrio de Alfama

Un Pessoa impasible esculpido en bronce
empieza a estar hasta los cojones
de que se le cuelguen del cuello
uno y otro turista de pose sonriente
frente al café de a brasileira,
y suspira en versos pensando que,
a estas alturas de la película,
no se esta tan mal estando muerto

El camarero de la terraza del mirador
me pregunta si quiero tomar otra cerveza.
Yo levanto la mano con desaprobación:
"nao senhor, tres esta bem"
y me quedo imbuido en mis pensares,
mirando de reojo a una perra mestiza
que se deja calzar la retaguardia
por un mastín de pelaje grisáceo,
para divertimento de los asistentes

Al otro lado del río
se puede ver un Cristo de piedra
que tiene un cierto parecido
a aquel otro que llaman de Corcovado.
Se lo regaló, por lo visto, Franco a Salazar
acabada la segunda guerra mundial.
Pero después llegaría el momento en que se
alzaran por estas calles los claveles rojos
al grito unísono de la revolución.

Esos claveles acabaron por marchitarse
y hoy nadie grita, tan solo susurran
"Hachís, my friend" por las esquinas,
con ese trasfondo en clave de jazz y fado
transpirando por las ventanas del barrio alto

Mientras todo,
atardece otro agosto sobre el Tajo
y me enciendo otro cigarro escribiendo
en esta cuartilla de papel reciclado,
que en realidad no estoy tan loco
por haberme escapado a esta ciudad
que no le pregunta a nadie quien es
y qué diablos viene a hacer aquí

viernes, 22 de enero de 2010

CUANDO TE CONOCÍ, QUERIDA

Cuando te conocí, querida
Cantaste amarga en mi garganta
Canciones que abren herida
Canciones que nadie más canta

Oíste atenta mis plegarias
Omitiste llantos y penas
Olvidaste contarme varias
Otras que serían condenas

Cuando te conocí, querida
Callaste al temor que me espanta
Cantabas a fuego en mi vida
Canciones que nadie más canta

Abriste en dos partes mi cráneo
Aquella sustancia bebías
Al Sol que florece espontáneo
Al Alba dejádome habías

Insomnio del sueño de muerte
Irrisorio valor de vida
Incierta se muestra la suerte
Inalcanzable la salida

No temo peor suerte que esta
No hay vida que no hayas torcido
No desconoce obra funesta
Nadie que te haya conocido

A tí van mi alma y mi vida
A tí que negarte no quiero
Adorándote más, querida
Adorándote más me muero