miércoles, 7 de noviembre de 2012

Hijos de un dios con subfusil

Esa noche decidió quedarse ciego
se tumbó desnudo en la cama
y meneó su mano arriba y abajo
hasta que no quedó mas placer blanco.
Y sacrificó todas las religiones

Abandonó al hombre de negro
que mientras culpaba a la plebe de pecar
tenía a su pequeño aprendiz chupándole la polla
Había aprendido de sus antecesores,
que mientras leían el libro del perdón
quemaban a los herejes
por no arrodillarse ante su dios

Abandonó al hipócrita que hablaba en nombre de alá
que obligaba al suicidio indiscriminado por su causa
mientras él en su casa
zapeaba en la televisión por cable americana
Mientras tapaban a sus mujeres hasta los tobillos
y leían el playboy
coleccionaban unas cuantas
para que así, ante los ojos de dios,
su violación no fuera pecado

Abandonó al rabino
que mientras lloraba por el genocidio sufrido
mutilaba niños para inventarse un hogar
que por lo visto su dios le había reservado

Decidió convertirse en persona
y dejar de matar por dios, por los dioses
por los seres inventados
que tanta sangre habían derramado

Decidió volverse sensato
y ya no se fiaba de cualquiera que cobraba
por interpretar las palabras de los dioses

Asumió que la culpa es de los hombres
que todas sus mentiras supraterrenales
nos habían llevado al odio
Pero ellos se lavaban las manos
mirando al cielo
enterrando su culpa

Lo mataron por denunciar al cura
por liberar el rostro de su mujer
por no suicidarse
por no cortarse el prepucio
por ser feliz un sábado
lo mataron en nombre de todos los dioses
y lloraron las estrellas
el odio humano se había vuelto a camuflar
en un deseo divino


lunes, 5 de noviembre de 2012

De regreso al incesante deambular errante

Tiempos difíciles para pertenecer a un sitio
siempre con la mochila preparada
preparado para marchar

No me retienen los amigos
los amores ya se han quedado con parte de mi corazón
mis padres ya saben
que los haré viejos en la distancia

No puedo evitar correr solo
alejarme de cualquier caricia
llorar los susurros
fuera de cualquier mirada

Yo no sé si salvaré el mundo
aunque lo intento en cada pensamiento
no sé si yo podré salvarme

Escribo para los desconocidos
quizás ellos me comprendan mejor
quizás alguien en la distancia
escriba estas mismas palabras

Aguantando el tiempo suficiente
para siempre echar algo de menos
para alimentar los recuerdos
para dejar una sonrisa a mis espaldas
una que no veré
y no sé si regresaré
para saber si era verdad lo que la soledad me cantaba los días de lluvia

Otra vez en la carretera
un silencio que se hace eterno
otra vez fuera de las calles que me vieron crecer
dentro del mismo futuro incierto
moriré  perdido
contemplando un atardecer
tan lejos del mundo
que mis cenizas alimentarán un paisaje inventado

Todos se van
y ya no queda tiempo para los abrazos
los besos ya se dieron
y sólo quedan los ojos cerrados
tus pechos acariciados por las sábanas
y yo vistiéndome para no verte más
esa es mi estaca
no luches para sacármela
está bien hincada en mi desdicha