Atrapamos el instante
y lo vivimos para siempre
¡si todo acabara en ese momento!
Los amargos tragos
esperan en la última copa
esa que no debías tomarte
esa que vaciaste pese a todas las consecuencias
No hay vencedores ni vencidos
tan sólo un poco de egoísmo
no hay culpables
tan sólo un corazón dividido
a medio camino
más fuera que dentro
Acabar con el miedo y la incertidumbre
no forma parte de este instante
Hallar la manera perfecta
ya es demasiado tarde
Terminar con una sonrisa
eso es imposible
Volveré con las manos en los bolsillos
como hace años
Endurecido
Nunca fui quien
para dar castigo
y es que la esencia
nunca cambia
Dame un abrigo
hoy quiero mirar la luna
no puedo volver sobre mis pasos
ni me apetece recordarlos
Te daré una razón para odiarme
y únete a mi otra mitad
que aparte de dios
cada vez son muchos más
miércoles, 30 de noviembre de 2011
martes, 29 de noviembre de 2011
Gilipollas (etimología)
En Madrid hay una calle llamada de Gil Imón, haciendo de travesaño entre el Paseo Imperial y la Ronda de Segovia, para más señas. Es una calle dedicada al que fue alcalde de la capital, D. Gil Imón, en los tiempos en que el duque de Osuna organizaba sus célebres bailes, a los que acudía la alta sociedad, para poner en el escaparate familiar a jovencitas de la buena cuna, como oferta casadera. A las damitas de entonces se les aplicaba el apelativo de "pollas", que en el Diccionario de la Real Academia Española (DRAE) llevan, como sexta acepción, figurada y familiarmente, el significado de jovencitas, algo que hoy prácticamente se ignora. La polla de entonces no tenía nada que ver con el significado de morbosas connotaciones por el que ha sido sustituido ahora.
El tal Don Gil era un personaje de relieve (la prueba está en que tiene dedicada una calle) y su nombre aparecía frecuentemente en los ecos de sociedad de las revistas del corazón de la época. El hombre se sentía obligado a responsabilizarse de sus deberes familiares, como buen padre. Tenía dos hijas en edad de merecer, feúchas, sin gracia, y bastante poco inteligentes. Y se hacía acompañar por ellas a absolutamente todos aquellos sitios a los que, invitado como primera autoridad municipal, tenía que acudir.
-¿Ha llegado ya D. Gil?
-Sí, ya ha llegado D. Gil y, como siempre, viene acompañado de sus pollas.
Mientras D. Gil se encargaba de atender las numerosas conversaciones que su cargo de alcalde comportaban, sus pollitas iban a ocupar algún asiento que descubrieran desocupado, a esperar a que algún pollo (o jovencito) se les acercase, cosa que nunca sucedía. La situación, una y otra vez repetida, dio lugar a la asociación mental de tonto o tonta con D. Gil y sus pollas.
¿Cómo describir esa circunstancia tan compleja de estupidez? Los imaginativos y bien humorados madrileños lo tuvieron fácil: para expresar la idea de mentecato integral e inconsciente ¡Ya está!: Gil (D.Gil)-y-pollas (las dos jovencitas hijas suyas) = gil-i-pollas. Cundió por todo Madrid, que compuso esta palabra especial, castiza, nacida en la Capital del Reino y, después exportada al resto de España, ganándose a pulso con el tiempo el derecho de entrar en la Real Academia Española.
El tal Don Gil era un personaje de relieve (la prueba está en que tiene dedicada una calle) y su nombre aparecía frecuentemente en los ecos de sociedad de las revistas del corazón de la época. El hombre se sentía obligado a responsabilizarse de sus deberes familiares, como buen padre. Tenía dos hijas en edad de merecer, feúchas, sin gracia, y bastante poco inteligentes. Y se hacía acompañar por ellas a absolutamente todos aquellos sitios a los que, invitado como primera autoridad municipal, tenía que acudir.
-¿Ha llegado ya D. Gil?
-Sí, ya ha llegado D. Gil y, como siempre, viene acompañado de sus pollas.
Mientras D. Gil se encargaba de atender las numerosas conversaciones que su cargo de alcalde comportaban, sus pollitas iban a ocupar algún asiento que descubrieran desocupado, a esperar a que algún pollo (o jovencito) se les acercase, cosa que nunca sucedía. La situación, una y otra vez repetida, dio lugar a la asociación mental de tonto o tonta con D. Gil y sus pollas.
¿Cómo describir esa circunstancia tan compleja de estupidez? Los imaginativos y bien humorados madrileños lo tuvieron fácil: para expresar la idea de mentecato integral e inconsciente ¡Ya está!: Gil (D.Gil)-y-pollas (las dos jovencitas hijas suyas) = gil-i-pollas. Cundió por todo Madrid, que compuso esta palabra especial, castiza, nacida en la Capital del Reino y, después exportada al resto de España, ganándose a pulso con el tiempo el derecho de entrar en la Real Academia Española.
jueves, 17 de noviembre de 2011
Ad-Hoc
Pongamos que ando
con seis birras de mas,
que la solemne camarera
de la casa de la carretera
no se ha ganado su propina,
que yo andaba hoy con un hermano
pero que no andaba esta noche
a nuestra vera, verita, vera
el nano de la Huelva de la Ría,
ese niño que tanto gusta
de dejarle unas monedas
a la niña de los rizos,
a la princesa de la noche,
a esa condenada tabernera
que tan tiesa se la pone,
y le contenta con chupitos
el orgullo a mi hermanito
pongamos que llego a casa
y que no ando con mucho sueño
que juego a Gongoras y Quevedos,
que tú me pasas la bola
y la coloco en la escuadra
que driblo y ademas la marco...
que bueno
que si
que ya lo se
que no me curro las rimas
pero que me pico y te replico,
sin mucho arte con mucho ciego
decirte que hasta echo de menos
las cervezas que nos debemos,
en estos cuatro ratos jornaleros
que hace que no nos vemos
con seis birras de mas,
que la solemne camarera
de la casa de la carretera
no se ha ganado su propina,
que yo andaba hoy con un hermano
pero que no andaba esta noche
a nuestra vera, verita, vera
el nano de la Huelva de la Ría,
ese niño que tanto gusta
de dejarle unas monedas
a la niña de los rizos,
a la princesa de la noche,
a esa condenada tabernera
que tan tiesa se la pone,
y le contenta con chupitos
el orgullo a mi hermanito
pongamos que llego a casa
y que no ando con mucho sueño
que juego a Gongoras y Quevedos,
que tú me pasas la bola
y la coloco en la escuadra
que driblo y ademas la marco...
que bueno
que si
que ya lo se
que no me curro las rimas
pero que me pico y te replico,
sin mucho arte con mucho ciego
decirte que hasta echo de menos
las cervezas que nos debemos,
en estos cuatro ratos jornaleros
que hace que no nos vemos
3 palíndromos y una epopolla
Lea farolas a lo Rafael.
Eva no ralla. Hallaron ave.
Se van Orades, sedaron aves.
COSQUILLAS
Quién tira perdigonadas al viento
Quién moja almejas en mojo picón
Quién llora no tener remordimiento
Quién pesca tiburones sin arpón
Quién clava la puya y las banderillas
Quién deja faenas sin estocada
Quién le toca al orgasmo las cosquillas
Quién amarga la leche condensada
Quién dribla en el área pero no marca
Quién florea cual zángano sin dueño
Quién le roba horas muertas a la parca
Quién pesca botines en un barreño
Quién se juega a Calderón de la Barca
Tornando más de una vida en sueño.
miércoles, 16 de noviembre de 2011
El viaje
Incansable sudo a la guitarra
mientras la tormenta sacude mi despedida.
Hoy voy a ganar y voy a perder
Miles de canciones me recuerdan lo sediento que estoy
quizás las yagas de mis dedos curen más
que cientos de carreras populares
Es una mañana triste
y la acústica piensa lo mismo
donde quedo yo después de tanta sacudida
¡a quién he de rendir cuentas!
No lo olvido ni lo quiero olvidar
muchas veces me ha provocado la memoria
lo tengo que postergar
mas el corazón arañado queda
Hemos dado un paso más
no se si a la destrucción
herido
por palabras
por lágrimas
no se si a la salvación
tocado
pero no hundido
Tengo que responder
las palabras sellan más que las miradas
hoy tengo que devolver
la sensatez
las colillas mal apagadas
que abrasan mis pies
y devoran mi cordura
mientras la tormenta sacude mi despedida.
Hoy voy a ganar y voy a perder
Miles de canciones me recuerdan lo sediento que estoy
quizás las yagas de mis dedos curen más
que cientos de carreras populares
Es una mañana triste
y la acústica piensa lo mismo
donde quedo yo después de tanta sacudida
¡a quién he de rendir cuentas!
No lo olvido ni lo quiero olvidar
muchas veces me ha provocado la memoria
lo tengo que postergar
mas el corazón arañado queda
Hemos dado un paso más
no se si a la destrucción
herido
por palabras
por lágrimas
no se si a la salvación
tocado
pero no hundido
Tengo que responder
las palabras sellan más que las miradas
hoy tengo que devolver
la sensatez
las colillas mal apagadas
que abrasan mis pies
y devoran mi cordura
domingo, 6 de noviembre de 2011
Charcos de lluvia y fusiles de guerra (I - III)
I
Crepita la madera y estallan a ratos fuegos artificiales de juguete por culpa de la hojarasca aun húmeda del olivo. Las perras, inmóviles al borde de la alfombra, se dejan como yo hipnotizar por el baile de llamas que escupe la chimenea, y también ellas dejan gachas las orejas y bajan la guardia entregándose al duermevelas de la siesta. Afuera entretanto sigue lloviendo con rabia, como si el otoño reivindicase por fin su presencia y el sol se apagase para siempre.
Crepita la madera y estallan a ratos fuegos artificiales de juguete por culpa de la hojarasca aun húmeda del olivo. Las perras, inmóviles al borde de la alfombra, se dejan como yo hipnotizar por el baile de llamas que escupe la chimenea, y también ellas dejan gachas las orejas y bajan la guardia entregándose al duermevelas de la siesta. Afuera entretanto sigue lloviendo con rabia, como si el otoño reivindicase por fin su presencia y el sol se apagase para siempre.
martes, 1 de noviembre de 2011
Amanecer
Tengo miedo de salir de la cama y pisar descalzo las brasas de la realidad.
Tengo miedo de no ser yo cuando abra la puerta y encuentre a mi familia en el salón.
Tengo miedo de que otros tomen las decisiones por mi.
Tengo miedo de pensar en mañana y no acordarme de lo de ayer.
Tengo miedo de que todo siga hacia delante y la inercia me haga andar los pasos decisivos.
Tengo miedo de salir de la cama y que hoy empiece el resto de mi vida.
Tengo miedo de no ser yo cuando abra la puerta y encuentre a mi familia en el salón.
Tengo miedo de que otros tomen las decisiones por mi.
Tengo miedo de pensar en mañana y no acordarme de lo de ayer.
Tengo miedo de que todo siga hacia delante y la inercia me haga andar los pasos decisivos.
Tengo miedo de salir de la cama y que hoy empiece el resto de mi vida.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)