Pobrezas
Pobres, lo que se dice pobres, son los que no tienen tiempo para perder el tiempo.
Pobres, lo que se dice pobres, son los que no tienen silencio, ni pueden comprarlo.
Pobres, lo que se dice pobres, son los que tienen piernas que se han olvidado de caminar, como las alas de las gallinas se han olvidado de volar.
Pobres, lo que se dice pobres, son los que comen basura y pagan por ella como si fuese comida.
Pobres, lo que se dice pobres, son los que tienen el derecho de respirar mierda, como si fuera aire, sin pagar nada por ella.
Pobres, lo que se dice pobres, son los que no tienen más libertad de elegir entre uno y otro canal de televisión.
Pobres, lo que se dice pobres, son los que viven dramas pasionales con las máquinas.
Pobres, lo que se dice pobres, son los que son siempre muchos y están siempre solos.
Pobres, lo que se dice pobres, son los que no saben que son pobres.
El miedo global
Los que trabajan tienen miedo de perder el trabajo.
Los que no trabajan tienen miedo de no encontrar nunca trabajo.
Quien no tiene miedo al hambre, tiene miedo a la comida.
Los automovilistas tienen miedo de caminar y los peatones tienen miedo de ser atropellados.
La democracia tiene miedo de recordar y el lenguaje tiene miedo de decir.
Los civiles tienen miedo a los militares, los militares tienen miedo a la falta de armas, las armas tienen miedo a la falta de guerras.
Es el tiempo del miedo.
Miedo de la mujer a la violencia del hombre y miedo del hombre a la mujer sin miedo.
Miedo a los ladrones, miedo a la policía.
Miedo a la puerta sin cerradura, al tiempo sin relojes, al niño sin televisión, miedo a la noche sin pastillas para dormir y miedo al día sin pastillas para despertar.
Miedo a la multitud, miedo a la soledad, miedo a lo que fue y a lo que puede ser, miedo de morir, miedo de vivir.
Patas arriba. La escuela del mundo al revés. Eduardo Galeano.
martes, 28 de junio de 2011
jueves, 9 de junio de 2011
Pa fuera el silencio
Porque el tiempo es preciso y las palabras casi siempre certeras, aunque no siempre abundantes o constantes. De pequeño tenía una duda razonable, que nunca me supieron explicar y que nunca quise preguntar; tenía la insatisfacción de no saber por qué la gente guardaba su dinero en los bancos. Ahora, ya un poco mayor, más feo, más triste y más hijo de puta, sigo sin entender por qué la gente guarda el dinero en los bancos. Ya no me hace falta preguntar, ahora sólo me echo las manos a la cabeza.
El don de la honestidad quedó alejado de nuestros genes, es uno de esos eslabones que no se pueden recuperar, que quedan perdidos como desechos de la evolución. El gen blanco, claramente en ventaja con respecto al negro, quiere gobernar el mundo, pero tiene un gran problema, son pocos y cobardes. La vergüenza de pelearte con algo más que tus manos, nos ha catapultado al régimen de los sinvergüenzas. Enciende la televisión.
Yo en verano me voy por las sombras mientras la gente vegeta al Sol. Parecen plantas. No están verdes pero si quieren estar morenos, pero les da asco la gente negra. ¿Será por su color? Les quitamos el dinero, les vendemos armas, inventamos sus desgracias y los que pueden, son felices, nosotros sólo buscamos la felicidad. He visto perros más listos.
Y mientras el mundo ahoga sus penas ahorcando a los demás, la gente buena muere a veces demasiado pronto Mientras las muertes simples pasan de largo, hay que vigilar que no sea capaz la naturaleza, de ocurrírsele devolver, todas las patadas en el culo que está recibiendo.
Intento plagiar al bueno de Ginsberg, pero las comparaciones son odiosas, las letras diferentes y el estilo,... ¿Qué estilo?
El don de la honestidad quedó alejado de nuestros genes, es uno de esos eslabones que no se pueden recuperar, que quedan perdidos como desechos de la evolución. El gen blanco, claramente en ventaja con respecto al negro, quiere gobernar el mundo, pero tiene un gran problema, son pocos y cobardes. La vergüenza de pelearte con algo más que tus manos, nos ha catapultado al régimen de los sinvergüenzas. Enciende la televisión.
Yo en verano me voy por las sombras mientras la gente vegeta al Sol. Parecen plantas. No están verdes pero si quieren estar morenos, pero les da asco la gente negra. ¿Será por su color? Les quitamos el dinero, les vendemos armas, inventamos sus desgracias y los que pueden, son felices, nosotros sólo buscamos la felicidad. He visto perros más listos.
Y mientras el mundo ahoga sus penas ahorcando a los demás, la gente buena muere a veces demasiado pronto Mientras las muertes simples pasan de largo, hay que vigilar que no sea capaz la naturaleza, de ocurrírsele devolver, todas las patadas en el culo que está recibiendo.
Intento plagiar al bueno de Ginsberg, pero las comparaciones son odiosas, las letras diferentes y el estilo,... ¿Qué estilo?
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