domingo, 27 de marzo de 2011

Adiós al fumadero de opio

La respuesta es no. No puedo seguir buscándote en todos mis ratos libres. No puedes seguir apoderándote de mis momentos. No estoy dispuesto a sacrificar todo aquello que me convierte en persona. Un ser social y activo.

Las pasiones infantiles. Los desahogos de la juventud. La razón de la madurez. Todo tiene su tiempo. Mezclar todo el pasado en el futuro y hacerlo conscientemente es una pérdida de tiempo. Y tu sabes más que nadie sobre eso.

Un desafío. He notado la saturación. Todas las venas de mi cuerpo pedían clemencia. Uno más. Otro en la larga lista de espera, ¡que trabajen para mí en esas plantaciones de arroz! La cabeza anestesiada, tocada desde hace meses.

Un estado. Arrinconado. Tranquilo y arruinado. Sin uñas y sin pelo. Todo está bien pero vete lejos. Muy lejos. Horas como segundos, contados de uno en uno. Con la boca abierta, con la cabeza abierta.

Si, está bien. Coger el micro y mirar por la ventana. Salir del espejo y dejar que te vean. La luz artificial derrite los ojos cuando es el Sol el que da la vida. Y tantas cosas te la quitan.

¿Ese es el final? Lo tuve siempre en la cabeza. ¿Ese es el final? Me quedo contigo Ed, tu solo acabaste el camino. Amigo, me deparan días de incertidumbre, no quiero arrastrar a nadie al pozo. Espero seguir siendo yo y acabar estando de acuerdo conmigo mismo.

lunes, 14 de marzo de 2011

Los gorriones prefieren la comida basura

Un estudio reciente ha demostrado que los gorriones prefieren la comida basura. Prefieren la comida extracalórica y artificial. Ellos, irracionales, tras siglos de convivencia con los humanos, se han adaptado a la comodidad adicional.
La hormonización de los alimentos, listos para ser comidos para ayer, son un duro palo para la sucesión de los acontecimientos. Se intenta "gastar" el menor tiempo posible para completar uno de los pocos puntos vitales que tenemos, la alimentación.

Ya no son necesarias las estaciones del año, la clonación y los artilugios inventados nos han proporcionado lo que queremos cuando lo queremos. Intentamos vivir cien vidas en una. Todo está hecho para ser rápido. Empiezas por la comida pero puedes hablar de cualquier tecnología moderna. La vida está comprimida en muchos momentos, todos muy rápidos. No queda tiempo para disfrutar.

Cada vez vivimos más y de peor manera. Ser conscientes de nuestra propia muerte es un lastre que nos acompañará hasta nuestra extinción. Por tanto, estás en desventaja si luchas contra las religiones. Ellas lo saben.

Más y más gente. Cada vez hay menos espacio. Yo me quiero perder pero todas las veredas están llenas de casas y de luz. El poco espacio que quedará libre estará cubierto de campos de concentración, lleno de todo aquello que podamos consumir y sacarle provecho.

Lo interesante de saber que los gorriones prefieren la comida basura, es pensar hacia donde estamos llevando todo esto. Guiarse por los horarios y no por las horas de Sol es tan metálico, tan ruidoso. Cagar mierda y no abono es tan evidente. Cuando todos los bichos de este planeta caguen como nosotros, se acabó lo que se daba.

Aquí hace Sol, hace un día muy bonito. No se el tiempo que llevo escribiendo todo esto. No tengo hambre y la sed calmada. Voy a ponerme de espaldas y a mirar lo que pasa donde no importa que los lunes sean Lunes.